sábado, 12 de junio de 2010

De sueños y esperanzas...

Ella descansaba profundamente en su cama cuando le despertó aquella voz acaramelada de niña que le hablaba otras veces desde su ventana. No tardó en reconocerla y abrió sus ojos para introducirse en una espesa oscuridad, a excepción de un par de velas en un escritorio. Lo sintió por un momento y le pareció un sueño, asi que cerró los ojos de nuevo y aspiró fuertemente para notar ese cálido aroma a sal. Palpó sus alrededores y encendió una lámpara. No había nadie en la habitación, se asomó tropezando a la ventana y vio un tranquilo mar a varios pisos de altura. Había vuelto a soñar con su voz, menuda novedad... pero eso no hacía que se hundiese ni se lamentase de lo mucho que la echaba de menos, ahora sonreía frente la salada brisa que agitaba sus rizos apoyada en el balcón pensando en ella. No se molestó en ponerse pantalones y a saltos salió hacia la cocina para prepararse un café. Encontró una nota y reconoció la caligrafía de las buenas noticias escritas en ella. Se relamió los labios y bebió un trago largo de café con leche. Cogió la falda que descansaba en la silla desde la noche anterior, se la colocó puerilmente y se fue a la estación con sus esperanzas en una cajita para que nadie más se las secuestre nunca, nunca.

martes, 1 de junio de 2010

Respuesta redactada sin con pasión.

Me dispongo a coser madrugadas de nuevo, últimamente parece ser lo único que hacemos. Esta vez me taladra la cabeza la idea de cómo podría yo decirte lo que pienso al verte.
Se que sabes cuanto te quiero, se que sabes cuanto te necesito. En la lista de tus infinitas virtudes cabe destacar esta, que lo sabes todo, sabes cómo me siento simplemente cuando te saludo por teléfono, supiste siempre cuando era el momento y cuando no.
No me hagas mucho caso, pero por ahí corre el rumor de que nunca te equivocas en nada. Dime, ¿tú piensas que llevan razón? ¿Piensas que no nos equivocamos apostando por el mañana a todo o nada? Hubiese sido difícil responder sola a esta pregunta, la verdad, pero contigo a mi lado ya pueden venir nubarrones grises, truenos, frío y lluvia helada, que con nuestro singular caparazón disfrazado de sonrisas podemos superar eso y más.
Descansaremos los párpados y destensaremos los músculos en el esperado momento de ser felices pero yo me pregunto ¿no somos nosotras las únicas que retrasamos ese momento? hagamoslo cada día, a cada momento, aquí, ahora. El único error es pensar que la felicidad se alcanza en un momento, que llega un momento en el que antes no lo eras y después de ese toque mágico ya lo serás para siempre. Creeme, yo ya puedo definir ese sentimiento, es cada vez que recuerdo que estás ahí conmigo, a cien o tres mil kilómetros de distancia, o a diez centímetros.
Sí, había pensado escribir mil parrafadas con, quizá, palabras de más, pero esque ya lo sabes todo...
Gracias, gracias mil veces y todos los días, que ganas tengo de empezar a ser feliz contigo todos los días.

jueves, 27 de mayo de 2010

No, ese sol no me tocará.

Te dejo en paz, capricho consentido, muñeca rusa, mi bucle preferido.
En mi interior, todo tiene un sentido, todo menos tú. Tú, sólo tú, otra vez tropezando.. y hoy, sólo yo con las ganas de salir por pies.
Esta vez se rompió, como siempre, algo que nunca se debio tocar.
No lo haré esta vez, no lo haré después, si no se perderá.
Iba a escribir la canción con la fuerza de un león, decidí que hoy el "re" no iba a ser menor, y despues consegui disminuir el "mi".. y agarrarme al "si" para aumentar el "sol".. ese "sol", no me quemará, no me tocará si yo lo canto bien.
Iba a empezar la canción ayer y empecé a pensar en mi sofá, repitela..
si yo soy "mi", ¿tu que serás? relamida si mi sol..
Y si va a ser hoy, entiendeme, no puedo soportar estar detrás.. y en esta situación en que empezamos a gritar, nunca vuelvas a pedir perdón por los dias que se van.
Si empiezas a hablar, dime que todo fue verdad, cada decisión que no tomé.
Y en tanta frustración, absurda y cruel, me gritará.. nunca vuelvas a mirar atrás.

martes, 18 de mayo de 2010

El fin de todo lo anterior.

Estoy durmiendo incómodamente en mi óxidada cama cuando me despierta un ruido hueco. Abro los ojos y el sol que entra por mi ventana me quema las retinas, es entonces cuando descubro que ese sonido fue la puerta de casa abriendose. ¿Qué hora es? Miro a mi izquierda buscando un reloj y sólo encuentro trozos de la noche anterior, recuerdo que puse el despertador muy temprano pero aun no había sonado...
Salgo a tiempo como para detener el paso a ese cuerpo vacío que vive a mi lado y pretendía salir a alimentar un poco la locura de ambos.
Por un momento le odio, y me odio a mi misma por hacerlo.
Recapacito, pienso con los ojos cerrados.
Le amo, le debo proteger, me insulta, desisto...
Busco una solución que termine de una vez con todo y me llevo las manos a la cabeza.
Pienso en todas las anteriores veces en las que dije "será la última vez" y me hundo clavando mis rodillas en el suelo.
Me aparto el pelo de la cara y noto que mi piel apesta a desinfectante.
Debería titular esto el "Fin de la cuarta parte", si nos dedicamos a ser seres de costumbres.
Pero ya no, no habrá quinta parte, es el fin de todo lo anterior.

domingo, 16 de mayo de 2010

Futura chica posiblemente sin sonrisa de hierro:

Te escribo esto para que, cuando leas este blog dentro de unos años y te preguntes ¿y todo este tiempo sin escribir, por qué? Bien... bien:
Pobrecita tú, ¡llevas demasiados meses con el mismo tema en la cabeza! En fin, qué se le va a hacer, si se te hace un nudo en la garganta al imaginar su voz. ¿De verdad que no puedes controlar que se te pongan los pelos de punta cuando te mira?
Vaya... ¿cómo terminará todo esto?

martes, 4 de mayo de 2010

Repararte.

Porque cuando hagas tu mayor esfuerzo y no consigas ningún éxito.
cuando obtengas lo que quieras, pero no lo que necesites,
cuando te sientas tan cansada, que no puedas dormir,
cuando las lágrimas corran por tu rostro,
cuando pierdas algo que no puedas reemplazar,
cuando ames a alguien, pero desperdicies ese amor.

¿Podría ser peor?

Las luces te guiarán camino a casa y encenderán tus huesos.
Y yo intentaré repararte.

Desde las alturas o en el suelo,
cuando estes demasiado enamorada para olvidar.
Si nunca lo intentas, nunca sabrás lo que se merece.

¿Necesitas alguna razón más?